Hace unas semanas, nuestro amigo y
naturalista Alberto Tejedor, nos invitó a dar un paseo por el
campo a Ángela, Santi y al que suscribe, con la intención de
enseñarnos algo que raramente puede contemplarse de una forma tan
cercana y en su propio hábitat, se trataba de una hembra de Búho
Real incubando una puesta.
Cuando llegamos
al lugar, que por razones de seguridad de esta familia no vamos
a facilitar, la sensación fue muy gratificante al ver a este
precioso animal en estado puro, a la vez que alentadora al
comprobar que todavía quedan sitios en los que la actuación del
hombre pasa casi inadvertida y estos ejemplares pueden sacar
adelante sus nidadas tranquilamente.
En la siguiente
foto, la primera, del 17 de abril vemos a Jimena (así hemos
llamado a esta hembra adulta) sola.

En las fotos 2 y
3, del 7 de mayo, podemos ver, por fin, a la familia de Jimena, a
excepción del padre.

En las fotos 4 y
5, del 14 de mayo, podemos contemplar la evolución en el cambio
de color del plumaje y la fisonomía del rostro.
En la foto 6,
vemos a Leonado, un simpático buitre recién despertado de una
siestecita. Se encuentra a escasa distancia de la nidada de
Jimena, como podéis comprobar se trata de una comunidad de lo mas
variado.

Nos gustaría
poder seguir enseñando la evolución de estas crías, pero lo
primero es la seguridad de las mismas y no queremos que nuestra
presencia pueda provocar alguna alternación en el desarrollo de
las mismas, por lo que no os garantizamos que os podamos mostrar
más imágenes de esta familia.
Nuestro enorme
agradecimiento a Alberto Tejedor, que siempre nos enseña algo
nuevo, y a Santi y Ángela, por el fenomenal trabajo fotográfico
realizado, gracias a todos ellos.
Chema.
Acerca del Búho
Real (Bubo bubo), os contamos que se trata de un ave carnívora, de
pico curvo y muy fuerte. Su cabeza es voluminosa y esta provista
de dos penachos, los ojos son enormes y adelantados sobre el
rostro. De hábitos nocturnos, presenta el cuerpo cubierto de
plumaje suave y abundante, llegando a las patas hasta la altura de
los dedos, lo cual le hace que el vuelo sea silencioso. Se
alimenta de presas vivas (ratones y pequeños mamíferos) y se ha
comprobado que son incapaces de capturarlos mientras sus presas
permanecen inmóviles. Es el más grande de los búhos, alcanzando
una longitud de 60 centímetros.