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Hace muchos
años que vengo dedicando con más o menos asiduidad, parte de mi
tiempo a observar la naturaleza de mi entorno, Sebúlcor y las
Hoces del Duratón. Mi afición por la fotografía y mi amor por la
naturaleza llevó a comenzar un periplo de “busca y captura” de
instantáneas del Rey del Duratón.
¿Quien
es el Buitre Leonado?
El Buitre
Leonado, (Gyps fulvus), bello animal (para algunos de nosotros)
es un ave carroñera, tímido y desconfiado, (aunque actualmente se
deje ver algo más cerca de nosotros) con estampa firme, puede
llegar a tener 280 cm de envergadura y unos 9 kg de peso, es. Ha
tenido a través de los tiempos una mala imagen, siempre vinculada
a la aparición de animales muertos, su principal alimentación. Su
cortejo se realiza en el aire y sus copulas se desarrollan entre
Diciembre y Febrero . La puesta suele ser de un huevo que incuban
entre 55 y 60 días, en acantilados y paredes rocosas, en los
cuales macho y hembra se turnan para dar calor, aunque es la
hembra la que más tiempo pasa en el nido.
El pollo pasa en
el nido unos cuatro meses. A los dos meses pasan más de la mitad
del tiempo solos en “casa”. Cerca de los cuatro meses se van del
nido hasta independizarse y cuatro o cinco años más tarde buscarán
pareja.
Nunca se ha
tenido en cuenta su labor de limpieza y reciclaje. Elimina
cadáveres provenientes de la ganadería doméstica, aprovechamiento
de los desperdicios de los mataderos e industrias cárnicas, abonos
orgánicos, etc. Afortunadamente ya pasaron esos años de
exterminación, pues no se podría concebir el paisaje del Duratón
si no va unido a él, surcando el cielo, la silueta del Buitre
Leonado, el Rey del Duratón.
A continuación
paso a mostraros unas fotografías de un seguimiento que realicé a
un a pareja de buitres leonados, desde la puesta hasta los
primeros escarceos alares. Espero que os guste.


(Todo esto fue
realizado con el consentimiento de la Dirección del Parque Natural
de las Hoces del Río Duratón, en esos años, realizando fotografía
sin ánimo de lucro, solamente como mera afición, sin romper la
tranquilidad y la calma del paraje ni interferir en ella.)
Juan Ramón San Cristóbal Rodríguez
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