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Con este nombre describiremos al
terreno ausente de vegetación arbórea uniforme, compuesto por tomillares,
espinales, aulagares y campos de cultivo que se extienden alrededor del
parque.

Los tomillares están
constituidos básicamente por plantas aromáticas mediterráneas, como son la
sardinilla (Thymus mastichina), el tomillo salsero (Thymus zygis), la salvia
real (Salvia lavandulifólia) el espliego (Lavandula latifolia), el poleo de
monte (Teucrium polium), la santolina (Santolina chamaecyparissus).
Junto a estos crece una diversidad de especies florísticas como la ajedrea (Satureja
cuneifolia), el gamón (Asphodelus cerasiferus), el lino blanco (Linum
suffruticosum), la jara rosa (Cistus albidus) además de diversas gramíneas y
leguminosas. Como consumidores primarios nos encontramos a la liebre y al
conejo. De otro lado especializadas en el consumo de semillas están, la
perdiz roja, la alondra común, la alondra de Dupont, la cogujada común, la
totovia y la terrera.
Salvia
lavandulifolia - Tomillar - Santolina
La tarántula es otro integrante de este ecosistema, agazapada
en su guarida espera el paso de algún insecto sobre el que abalanzarse, como
puede ser un saltamontes de alas azules, una langosta o algún escarabajo.
Todos ellos son la base
alimenticia del lagarto ocelado, el cernícalo vulgar y de las culebras de
escalera y bastarda.

Perdiz - Alondra
También podemos encontrar
matorrales espinosos de manera dispersa. El espino negral (Rhamnus lycioides)
y la aulaga (Genista scorpius) son las mas frecuentes, aunque también
podemos encontrar rosales silvestres. Entre las flores de todos estos
espinosos arbustos la curruca rabilarga da caza a pequeños escarabajos,
moscas y avispillas que acuden a alimentarse, como también a las abundantes
orugas.
Los majanos (montones de cantos
sueltos que se forman en las tierras de labor o en las encrucijadas y
división de términos) introducen una nota de variación en el monótono
paisaje de la paramera y proveen refugio a toda una serie de animales
beneficiosos, como culebras, lagartijas, comadrejas, mochuelos y abubillas.
Frecuentemente podemos observar a las collalbas negra y rubia, en la
piedra mas alta del majano lanzando a los cuatro vientos un gorjeo melodioso
que tiene como fin delimitar su territorio.

Lagartija
En las cunetas de los caminos
rurales crecen abundantes plantas ruderales, muchas de ellas conocidas por
sus propiedades curativas. Destacamos al hinojo (Foeniculum vulgare), la
fumarea (Fumarea officinalis), la mostaza (Sinapis arbensis), la malva (Malva
sylvestris) la viborera (Echium vulgare) y el gordolobo (Verbascum thapsus).

Hinojo - Malva - Viborera -
Gordolobo
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