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Los suelos
sobre los que se asientan los pinares son suelos ácidos, debido
entre otras causas a la naturaleza química de las arenas silíceas.
También influye la descomposición de las acículas del pino, las
cuales aportan acidez. En esta descomposición interviene toda una
microfauna edáfica (perteneciente o relativo al suelo)
especializada: ácaros, colémbolos, tisanuros, etc, así como
numerosas especies de hongos, buena parte de los cuales establecen
relaciones simbióticas con los árboles.

La diversidad de plantas
herbáceas y leñosas es relativamente baja, si comparamos el pinar con
otros ecosistemas forestales. Destacan por su frecuencia el tomillo salsero, la
sardinilla y el cantueso (Lavandula stoechas).
Son numerosos los insectos que
viven a expensas del pino resinero (Pinus pinaster). Existen, en este sentido,
especies que llegan a generar auténticas plagas. Nos referimos por ejemplo a los
barrenillos de la corteza, pequeños escarabajos que se alimentan de madera. No
menos importante es el daño ocasionado por dos especies diferentes de evetrias:
Rhyacionia duplana y Rhyacionia buoliana. La primera provoca en pinos jóvenes un
corte achaparrado, al tiempo que detiene su crecimiento en vertical. La segunda
afecta a individuos adultos, adquiriendo el pino un corte en forma de
candelabro.

Rhyacionia buoliana
Sobre toda esta pléyade de
insectos perjudiciales y otros muchos diferentes, se abaten multitud de aves -
tanto aquellas de alimentación específicamente insectívora (carboneros,
herrerillos, papamoscas, agateadores, etc.) como las especies granívoras en
época de cría encuentran en ellos un insustituible complemento nutricional
(jilguero, pinzón vulgar, verderón común, etc.) -.
Mientras, la ardilla,
increíblemente ágil se desplaza rápida y silenciosa por las copas en busca de
piñas maduras. Por su parte el ratón campestre debe contentarse con las caídas
al suelo, hecho que atestiguan sus características mordeduras.

Ardilla - Ratón
de campo
El pinar también es habitado
por otras aves y mamíferos, los cuales constituyen un escalón mas en la pirámide
alimenticia del ecosistema. Algunos de ellos, los mas escasos, han optado por
una alimentación especializada; tal es el caso del azor, el gavilán y el
alcotán. Otros, los mas abundantes tienen una alimentación que podríamos llamar
oportunista, razón que explica su explosión demográfica. Nos referimos al
rabilargo, la corneja negra, el zorro e incluso el jabalí.
Es de destacar el papel
ecológico del pino resinero en las dunas continentales, el cual contribuye de
forma decisiva a mejorar los suelos arenosos debido a la fijación del terreno y
a su aporte de materia orgánica.

Las raíces fijan el terreno
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